Música
Nacidos salvajes, nacidos hippies
Por
Kike Babas & Kike Turrón.
Última actualización 01/04/2009@11:59:50 GMT+1
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A día de hoy, John Kay (cantante, nacido en Prusia) sigue manteniendo actualizados los pagos del portal de internet que nos recuerda que Steppenwolf son una leyenda viviente, unos supervivientes provenientes de una época lejana y única, los coloridos años hippys del San Francisco de mediados de los sesenta y primeros de los setenta. Aquella ciudad, en aquella época, ardía, artísticamente hablando: los Doors, Grateful Dead, Janis Joplin, Jeferson Airplane, Jimmi Hendrix y cientos más, todos eran nombres que, de un modo u otro, dieron universalidad a esa época y grandeza al rock and roll.
Los Steppenwolf eran otros que andaban por esa zona de Norte América dándole con fruición al rock y al rythm and blues. La banda se había trasladado a San Francisco (California) provenientes del aburrido Toronto (Canada), allí habían empezado el proyecto haciéndose llamar Sparrow y dedicándose en exclusiva al blues. El traslado se había producido en 1967 y el grupo se hacía un hueco en la nutrida escena mostrando la originalidad de ofertar un country folk dinámico y contundente. Las influencias del entorno musical hacen que el grupo endurezca su sonido y que su inocente country aquejado de blues se mute a una cosa más hard roquera y pesada, un jugo contundente y eléctrico con sabor a potente blues rock. Con esas características empiezan a anunciarse con su nuevo nombre Steppenwolf, un nombre que rinde homenaje a la novela de Herman Hesse “El lobo estepario”.
Con el traslado desde Canadá, el cambio de nombre y el endurecimiento de sus intenciones musicales, la banda había sufrido diversas transformaciones en un periodo de poco más de un año, entre otras cosas se había perdido en la tripulación a Dennis Edmonton (alias Mars Bonfire). La importancia de este detalle viene porque en la banda aún seguía su hermano Jerry Edmonton y cosas de hermanos, el que estaba fuera de la banda le pasó una cinta con varias canciones al que estaba dentro con el fin de mostrarle el nuevo proyecto en el que andaba metido, y este, a su vez, la mostró al resto de sus compañeros en Steppenwolf. Entre esas demostraciones había una balada acústica que al cantante John Kay le llamó particularmente la atención, “Born to be wild”. El grupo al completo se puso manos a la obra para hacer rugir esa canción.
A partir de ahí empezó para Steppenwolf una carrera en la que llegaron a tocar el cielo, aunque sin el tiempo suficiente como para arrancarle un trocito. Mientras escupían desde las tablas un rock endiablado, arrebatadoramente afilado y cargado de provocación, el grupo empezó a rular de un manager a otro como si fueran presa de tiburones, la misma suerte corrieron sus contratos discográficos, que se veían rescindidos de la noche a la mañana por cambios de personal en el sello o por repentinos cambios internos de la compañía. Aun así se hicieron notar en la escena mundial y su universal single “Born to be wild” (que suena en la película de Dennis Hopper Easy ryder), que estaba incluido en su primer trabajo Steppenwolf (1968), tuvo su continuidad con canciones y discos memorables como por ejemplo: Steppenwolf the Second (1968), At Your Birthday Party (1969), Monster (1969), Steppenwolf 7 (1970), Hour of the Wolf (1975) ó Paradox (1984).
Entre las curiosidades de la banda está la de haber hecho de grupo para Janis Joplin durante la grabación del disco “I got them ol kozmic blues again mama”.
En entrevistas actuales a John Kay, este destaca la mala suerte que tuvieron al tratar con los despachos del rock and roll, esto es, managers y directores de compañías. Kay reflexiona y sintetiza diciendo: “siempre pensé que el rock and roll estaba para pa-tear culos y siempre pensé que no había ninguna razón para que las palabras no fuesen inteligentes. Me gusta la música americana por la variedad de sus fuentes, me metí en esto para ganarme la vida y creo haberlo conseguido, ese es mi lugar en la historia del rock, los demás ya rendirán sus cuentas… la industria está llena de hipérboles, montajes, mierda y apariencias, yo vivo de esto y dejo que los demás escriban sobre ello”.
En 1976 el grupo se separó oficialmente y no regresó a las tablas hasta 1982, entre tanto, algunos miembros que habían pasado por la banda trataron de usar el nombre del grupo con fines poco honestos y muy oportunistas… Kay retomó los mandos de la nave y trató de aclarar el malentendido y hasta hoy, o mejor dicho hasta el año 2005, fecha de publicación del DVD Live in Louisville, documento visual que da fe de lo mal que sientan los años al sector roquero, aunque muestra sonora del buen hacer que aún conservan Steppenwolf sobre los escenarios.