El ingenio del personaje
Fito Cabrales empezó a trabajar en firme su plan en solitario desde antes de abandonar su proyecto rockero de toda la vida, “Platero y tú”, un grupo entregado con fruición al rock fiestero y sudoroso, fibroso y vicioso, formado a finales de los ochenta y que dejó de funcionar en el 2000. Con la idea de dejar de lado ese grupo que en su opinión ya había aportado a la cultura contemporánea todo lo que tenía que aportar, en 1998 sacó su primer disco en solitario, “A puerta cerrada” (1998) al que siguió “Los sueños locos” (2002).
El oficio del rock’n’roll
“Yo he trabajado para que la gente me quiera y los primeros que yo quería que me quisieran eran mis compañeros, he intentando por todos los medios, por activa y por pasiva, que no sean mis compañeros sino mi familia. Estoy contento de que en ese sentido haya tenido este pequeño gran premio: un disco con unas canciones que eran menos antes de que las hicieran ellos”. Este es el sentir que el curtido cantante granadino prioriza con la salida a la calle de “Bienvenidos. Un tributo a Miguel Ríos”. A tal efecto tenemos aquí las palabras del roquer más veterano de la escena española.